lunes, 31 de agosto de 2015

Escuela Nº33 Reseña historica 1985-1998

    Esta reseña histórica fue realizada por los alumnos de 9º año del ciclo 1998 para ser presentada como trabajo en el taller de computación en la Feria de Informática, Del Viso 1998.

    Escuela N°33

    Santa Julia y Cattaneo TE: 02320-473001



    Esta escuela surgió como necesidad del Barrio Güemes, ya que los alumnos concurrían a la Escuela N°2 caminando varias cuadras, desde sus casas a la escuela. Se habilita el 5 de agosto de 1985, siendo su primera directora la docente Edie Ibañez, contó con 450 alumnos en dos turnos. Al edificio original corresponde al Plan Sarmiento se fueron incrementando salones a medida que crece su matrícula.
    La Escuela N° 33 hoy cuenta con 24 secciones de 1° a 9° distribuidos en ambos turnos.
    Tiene como objetivo principal el aprendizaje del niño en todas las áreas perfilando su ser humano con juicio crítico de responsabilidad sana, capaz de accionar y transformar la realidad que lo rodea.

    Hoy carece de patio para actividades deportivas por lo tanto los alumnos se trasladan al Club del Colegio María Madre Nuestra, que con muy buena predisposición ha pretado el Padre Thomás.
    Posee una matrícula total de 640 alumnos, brinda servicio de copa de leche y comedor para 300 niños.
    La planta docente se compone por directora, Vicedirectora, Secretaria, prosecretaria, 18 maestras de aula, 2 profesores de educación física, 2 profesores de artística y 1 profesor de Inglés.
    El 3° ciclo cuenta con profesores de cada materia (lengua, matemática, ciencias sociales y ciencias naturales) 4 de educación física, 3 profesores de artística, 2 de inglés y 2 preceptoras. Cuenta además con 8 auxiliares de maestranza.
    Desde hace varios años la Escuela 33 difunde actividades relacionadas con la comunidad y sus raíces, así se formó el Ballet Folcklórico, la huerta escolar y familiar, la labor de la manzaneras con ropero escolar, el proyecto de prevención de adicciones y las charlas para padres y alumnos sobre cuidado de la salud.
    Se destaca la labor de los docentes para organizar una salida educativa anual para que los alumnos conozcan la ciudad de Buenos Aires, Tigre, Luján, museos y reservas naturales. Participan de actos y reuniones culturales a nivel distrital

    Alumnos que Egresan en 1998

    9no. "A"



    • BANEGAS, Lilian
    • CHICO, Fernanda
    • CISNERO, Lorena
    • DOSTAL, Laura
    • GALVAN, Nélida
    • GIL, Elda
    • GUZMAN, Moira
    • GUZMAN, Claudia
    • LOPEZ, Zulma
    • PAZ, Norma
    • ROJAS, Viviana
    • ZAPATA, Nélida

    • ALVAREZ, José.
    • BARCENILLA, Ricardo
    • BARRIENTOS, Dionisio
    • CAPELLAN, Alfredo
    • GALLARDO, Lucas
    • GONZALEZ, Jorge
    • GONZALEZ, Miguel
    • MEDINA, Jonathan
    • PAVON, Juan
    • PEREYRA, Pablo
    • SANCHEZ, Cristian

    9no. "B"



    • ALVAREZ, Ana
    • ALVAREZ, Liliana
    • BELTRAN, Susana
    • FLEITA, Silvia
    • GONZALEZ, Silvia
    • GOMEZ, Teresa
    • LOPEZ, Zulma
    • RODRIGUEZ, Natalia
    • SMORZEÑUK, Natalia
    • TORRES, Macarena
    • ZAPATA, Verónica

    • ALEGRE, Pablo
    • ARCE ROLON, Daniel
    • BANEGAS, Gastón
    • BAREA, Franco
    • BARRIENTOS, José
    • DIAZ, Claudio
    • GALARZA, Pablo
    • GONZALEZ, Néstor
    • MOREYRA, Juan
    • QUIROGA, Diego
    • ROJAS, Roberto
    • ROJAS, Guillermo 



miércoles, 5 de agosto de 2015

Entrevista Dina Cardozo

-"Vivo en Alberti desde el año 1970. Esta era la única casa que había de material en toda esta manzana. La segunda casa fue la mía en Arteaga 821. Ahí fue mi primera casa y la segunda casa de toda la manzana. No había nada. Teníamos que caminar por el barro porque no había una calle asfaltada. Por suerte ya teníamos la estación.
El pueblo ha crecido desde el año ‘70 que estoy yo. Mi hija vino de un año, y este año va a cumplir 46.
Era zona rural, pagábamos los impuestos como zona rural. Ahora, es zona residencial. Aunque nos faltan muchas cosas.
Cuando yo vine la escuela nº2 era prefabricada. Frente a mi casa había un terreno baldío. Desarmaron la escuela dos y la trasladaron a la esquina, hasta que se hizo el edificio que es ahora. Mi hija tenía 3 añitos y se cruzaba por  el alambrado para ir a los recreos y jugar con los chicos. Después una maestra le dijo a mi marido, (porque no conocíamos nada de los establecimientos que había, porque vinimos de Olivos a vivir acá) por medio de esa maestra conocimos el jardín de los tranvías, que ya estaba. Así que ella ingreso ahí y emprendió sus primeros pasos de la escuela de los tranvías.
La inauguración de la escuela nº2 tiene una historia. El día que inauguraron estaba de gobernador Bidegain, era época de los montoneros. Entonces cuando inauguraron la escuela pensaron que el gobernador estaba acá, en la escuela. Cuando termino el acto, había muchos eucaliptos, y de detrás de los eucaliptos empezaron a salir personas armadas. Las criaturas no sabían para donde escapar, entonces yo lleve chicos a mi casa; los padres venían a buscar a los chicos  enloquecidos, no encontraban sus chicos. Fue muy traumático para todos. Por suerte, no paso nada malo, nada grave. No hubo golpes. Solo que fue como una invasión. Gracias a Dios todo siguió tranquilo.
El pueblo empezó a crecer, vino la policía, la sala de primeros auxilios, el Padre Tomas hizo la Iglesia. Se hizo muchas cosas en Alberti. Que ahora, yo la verdad, me siento muy orgullosa de estar en el pueblo, muy orgullosa. Mi hija se crió acá, tampoco se quiere ir a ningún parte.  Quiero muchísimo a Alberti y estoy muy contenta de estar en el pueblo que estamos y de ver como creció.
Cuando yo llegue a Alberti era costurera, una de las primeras costureras de la zona y trabaje durante muchos años de eso. También trabaje en los tranvías., luego empecé a trabajar en el Parroquial de Del Viso, que pertenecía a la diócesis Zarate- Campana. Cuando se enteran que yo era la esposa de un desaparecido, ahí nomas me dejaron sin trabajo. Era una mochila que uno cargaba injustamente, porque yo tenía que criar a mis hijas tenía que trabajar. Por ese detalle y con los títulos que tenia, me fui a trabajar al country de Tortuguitas, tenía que comer. No me quejo, porque era trabajo…
Yo conocí muy poco las instituciones. Se había armado una junta vecinal. Pero en la cual nosotros participamos, no duro mucho. Había una farmacia, la dueña de esa farmacia formaba parte, mi marido, yo, otros más… no hubo mucha unión para trabajar.
La diferencia entre el Alberti de esa época y el actual es abismal, el crecimiento habitacional, negocios, la policía que tenemos, el correo argentino que tenemos acá. Avanzo muchísimo lo que es a nivel comercial, habitacional. Mucha gente quiere alquilar acá.
Yo participe en dos censos, y me daba una idea de la cantidad de gente. Anduve por lugares que no conocía. Uno de los censos nos toco día de lluvia, los camiones del ejércitos nos ayudaban a cruzar las calles para ir a censar a la gente. No me acuerdo la cantidad, pero muchísima gente.
Un detalle que me di cuenta es que los hijos de la gente de mi edad no se van a vivir a otro lado.
Por lo que es la Irigoyen había una doctora, y una enfermera Clarita, que fue la primera enfermera.
Un evento memorable fue cuando aún vivía mi marido, nos reunimos un grupo de vecinos del barrio Güemes, de acá de esta zona y con colaboración de todos los negocios, se hizo la primera fiesta del día del niño en la plaza. Los negocios donaban cajas de bizcochuelos, entonces cada persona se llevaba y hacia en su casa un bizcochuelo. Lo trajimos a la plaza, lo pusimos en una mesa grande e hicimos un mástil con todos los bizcochuelos. Y con un palo de escoba ¡muy limpito por supuesto! Pusimos una bandera y esa era la torta. Comieron los chicos, los grandes, los abuelos, se llevaron a su casa. Donaban leche en polvo y hacíamos el gran chocolate. No me acuerdo que año fue, pero tuvo que haber sido en el ’75 y se armo un gran escenario en la plaza, con payasos, juegos para los chicos. Mucha gente, muchos que ya son padres, se acuerdan de ese festejo del día del niño. No había juguetes, nada. Solo entretenimiento. Entre nosotros hicimos algunas cosas, como la carrera de la embolsada, la carrera del huevo y la cuchara. Cositas que iban donando una cada uno. Pero la gente quedo re encantada porque nunca se había hecho. Eso me quedo muy grabado, porque se hizo otra vez, otra fiesta, así grande. Pero lo lindo fue la colaboración de la gente. Porque a la gente le gusta que cuando colaboren, se note esa colaboración.
Para los carnavales nos reuníamos la familia, ahí frente a la escuela 2 había eucaliptos, entonces jugábamos en la calle, a jugar el carnaval con agua y todo lo que encontrábamos a mano y después bailar, entre los vecinos. Se vivía con mucha tranquilidad."

miércoles, 15 de julio de 2015

Festejos por el 50º Aniversario de Manuel Alberti

Diploma a Familias destacadas por su aporte a la comunidad de Manuel Alberti.

Familia Díaz

Familia Iacurto


11.30 el tren hace sonar su sirena

Familia Cartellie

Familia Magno


Rosendo Tolaba junto a la periodista Susana




El periodista José Cuello junto al Intendente Dr. Humberto Zúccaro previo al entierro de la capsula del tiempo

Cápsula del tiempo. Idea de José Cuello para unir el futuro de la comunidad con el pasado


Vecinos y autoridades participando del acto del entierro de la cápsula del tiempo




Festejos por el 50º Aniversario de la localidad

Artículo publicado del Diario Regional Pilar. Domingo 12 de Julio de 2015

"Manuel Alberti honró a su pasado y sueña con el futuro"
Se cumplió ayer medio siglo de la llegada del primer tren. Se homenajeó a las familias emblemáticas y se enterró la cápsula del tiempo. Hoy concluyen los festejos

Con la llegada del tren a las 11.35-como sucedió en aquella mañana del 11 de julio de 1965-, la localidad de Manuel Alberti celebró ayer sus 50 años de vida, llevando a cabo diversas acciones que culminarán esta noche, tras cuatro días de festejo.
El acto protocolar se realizó en el boulevard ubicado junto a la estacion del ferrocarril, donde desde el jueves se instalaron puestos gastronómicos y de indumentaria, conformando así un paseo para los vecinos de la localidad.
Con la presencia sobre el escenario de los miembros de la comisión organizadora del cincuentenario, las alocuciones estuvieron a cargo del intendente Humberto Zuccaro y del periodista José Cuello, gran motorizador del evento, además del actual presidente del Rotary Club de la localidad.
"Si ustedes no hubieran llegado, seguramente hoy no estaríamos acá todos unidos", aseguró Zúccaro al dirigirse a los vecinos mas antiguos -ubicados en las primeras filas-. "Al homenaje de hoy tienen que llevarlo en el corazón, gracias a esos forjadores que hace 50 años plantaron la semilla de Alberti".
"Seguramente, el 11 de julio de 1965 fue, es y será la fecha mas importante de la localidad", expresó Cuello, agregando que ese día "se acercaron todos los vecinos, hubo una banda musical y hasta el embajador de los Estados Unidos". Esa detención de la formación en el apeadero del kilómetro 42 precisamente marcó el surgimiento del pueblo.

Pioneros
Los abrazos emocionados y los recuerdo llegaron de la mano del reconocimiento a vecinos destacados, gente que incluso desde la década del '50 se instaló en lo que por entonces era casi un paraje desolado, dándole vida al pueblo.
Desde aquel apeadero hasta llegar a la localidad actual, gran cantidad de familias contribuyeron al desarrollo de Manuel Alberti: así se mencionaron algunos apellidos como Iacurto, Sillén, Monsalvo, Romay, Vivas, Tolaba, Sandoval, Trípodi, Lima, Simoni y muchos mas que hicieron a la historia de la localidad.
Entre los mencionados se encontraron comerciantes, ferroviarios, maestras, enfermeras, médicos, políticos.... Varios de esos pioneros ya no están físicamente, pero dejaron su legado.

Cápsula

Pasado el mediodía, las acciones se trasladaron a pocas cuadras de allí: en la Plaza San Martín se llevó a cabo el acto de cierre y sellado de la cápsula del tiempo M-A, idea de José Cuello para dejarle un testimonio del presente a las generaciones venideras. Con este acto, el pasado y el futuro de la localidad se unieron ayer en los festejos.
Abuelos que vieron crecer al pueblo, jóvenes y chicos que pasaron por las aulas de la Primaria 2 y del María Madre Nuestra, feligreses del Padre Tomás Llorente, lectores de la biblioteca PUMA....Todos forman parte en Manuel Alberti de una celebración que ya es historia. Las actividades se clausuran esta tarde en el mismo lugar que ayer concentró al pueblo.









En el marco de los festejos por el quincuagésimo aniversario de Manuel Alberti el día viernes 10 de julio se proyectó en el cine Village de Pilar, el documental KM 42: Historia de una localidad llamada Manuel Alberti (escrita y dirigida por José Cuello), que refleja la historia de nuestro querida localidad. Entre los espectadores se encontraban autoridades municipales, e invitados especiales de Manuel Alberti.(http://www.manuelalberti.com.ar/km42/)






miércoles, 8 de julio de 2015

1º Jornada Histórica "La importancia de los Museos como guardianes de la memoria"

El día 6 de julio a las 16 hs. se realizo la 1º Jornada Histórica a cargo del Profesor Historiador Eduardo De Lorenzo, asistieron a la misma aproximadamente 50 personas, estudiantes del profesorado, docentes y bibliotecarios de las escuelas vecinas.
En la jornada se contó con la participación del periodista José Cuello quien hizo una introducción sobre la historia de la localidad de Manuel Alberti.




Periodista José Cuello junto al profesor Eduardo DeLorenzo



lunes, 29 de junio de 2015

Rosendo Tolaba 24/06/2015


“Llego a lo que hoy es Manuel Alberti en 1964 con 23 años de edad. Vine de baja de la marina y de visita a la casa de Marcelino Paredes, que vivió al lado de la escuela N°2, y me quedé a vivir. Consigo trabajo en Once y al año compro un terreno en la calle Sarmiento 1338 y Pailette. Conocí a mi esposa en viaje en tren, yo subía en Manuel Alberti y mi esposa en Carapachay.
Recuerdo que viniendo desde las vías, por la calle Cipreses, vivía Don Lima, el diariero, y todo el resto era campo de cardos. En frente, los padres de José Vicino, Abendaño. Aún no estaba la estación pero sí conformada una comisión para gestionar la parada. Allí estaba José Iacurto, Tromba, Alejandro Romay, Piccini, Montero quienes lo invitan a ayudar para armar el andén porque el Ferrocarril sólo colaboró con el asfalto negro y luego garita, el resto lo hizo el pueblo.
Ya en los años 70 había muchos habitantes.
No había luz, sólo en la parada o “apeadero” por la Irigoyen y de allí iba hasta Padre Roquetta y de allí a Los Tranvías.
Los principales iniciadores del progreso fueron Iacurto, Tromba, Romay, Montero.
Como anécdota recuerda: las lindas fiestas, en Dorignac, una casona vieja con parrilla donde se reunían a bailar. “A veces venían los guitarreros “Los rascabuche” le llamábamos y, otras veces con disco y por supuesto el asadito infaltable.
Para trasladarse lo hacían caminando hasta Tortuguitas y ya, en 1965 se tomaba el tren para ir y volver.”
En 1967 me caso y nos venimos a vivir a Manuel Alberti.
Nos cuenta, que la primera invitación que hace a su futura esposa a un cumpleaños, ella llega con zapatos de taco y con un hermoso tapado y desde la estación la hace atravesar por entre medio de los cardos. Cuando llega a la casona, todas las miradas y le preguntaban: -“de donde sacaste esa chica, no es de acá”
También recuerda la carnicería de Don Vega, como no había ni heladera ni freezer la visitaban asiduamente; la bicicletería de Don José Vicino padre; carnicería, verdulería, otros de Don Frickel Federico ubicado en Santa María e Irigoyen. La Panadería que estaba al final del andén, en 1970 porque mientras tanto pasaba todos los días un panadero. El negocio de Betty que comenzó a funcionar en las cinco esquinas.; Gutiérrez que tenía el kiosco/librería. En los años 80, llega la primera farmacia. Doña María y Doña Margarita, dueñas de toda la esquina de Santa Rita e Irigoyen.
A la pregunta de cómo fue progresando Manuel Alberti, Rosendo Tolaba comenzó a detallar:
1965 estación de trenes
1970 crece la población
1974 Luz eléctrica. Graves problemas con los transformadores.
 Entre los años 1974/75 integro la Cooperadora de la Escuela N°2, durante 5 años, sus hijos concurrían a esa escuela, la única en Manuel Alberti. Recuerda el respeto, la admiración y la enseñanza de valores.
1987 el Intendente Lagomarsino arregla la Avenida principal desde Panamericana hasta la estación de trenes. Se realiza el pavimento de la ex Santa Rosa de Lima y se le cambia el nombre por Irigoyen. En segundo lugar se pavimenta la calle San Martin desde Irigoyen hasta Tortuguitas. Ingresa la línea de colectivo 228.
Con la Intendencia de Alberini, se pavimenta Santa Rita que también llega a Tortuguitas.
Anécdota: La Murga “Los Candomberos de los Perales”, en la que participaba, bailaba en ella. “Esta estaba conformada desde 1964 hasta 1967 y los que participaban eran Rodríguez “ el Gordo” que era el director, Rosendo Tolaba (yo); Nito Pereda; Benjamín Romero; Eduardo Quintero; Ricardo Quintero; “Cuqui” Quintero, Mirta Quintero; la 1° vedet Ester Miño; Nora Cortel, entre otros. La ropa la confeccionaba Doña Irma, la madre
de los Quintero. Yo me había comprado un sombrero, chaleco, corneta y  aparecía todo pintado para que no me reconozcan.”
En una oportunidad, a Mary, la esposa de Don Rodríguez, mamá de “Ruli”, la pusieron en un cajón (féretro), Rodríguez (su marido) hacia de viudo y la paseaban desde el Club Perales hasta Dorignac.


Rosendo Tolaba y amigos
 Sus recuerdos siguen muy claros y vigentes en este vecino de Manuel Alberti. 

Entrevista realizada por: Claudia Córdoba

viernes, 26 de junio de 2015

Segundo Díaz "Picarito" Guarda del tren ramal Belgrano Norte


-“Cuando llegue en el año  1963 no había nada pero,  ya estaba en proyecto  la parada de tren. Yo me vine en el tren carguero, me baje en Villa Rosa y camine hasta este lugar que más tarde sería Manuel Alberti.
Yo ingreso al Ferrocarril siendo muy joven, 16 años, como mensajero. Luego cambista y en el año 70 gano la vacante de guarda. Luego salgo hacia afuera: Salta, Jujuy, La Quiaca. En los años 90 sacan todos los trenes afuera: el cinta de plata, el oro blanco y  paso a oficina de personal hasta el año 1994.
Cuando dejo ferrocarril comienzo con la  venta de pan casero en Estación  Alberti y en Estación de Tortuguita, hoy me dedico a escribir y a realizar visitas guiadas con personas de la tercera edad.
Recuerdo que cuando llego había muy pocas casa, después era todo campo: Don Federico Fiyer (Frickel) que tenía carnicería, verdulería y almacén, actualmente tiene 90 años y quedaba sobre la calle  Santa María.
La única diversión era  jugar fútbol, en la Cancha  Los Perales.
Don Gutiérrez, padre de Luchi tenía la  cancha de bochas, una casa a dos aguas  con chapa de cartón en la calle Sta. Teresa.
Don Ángel Tromba con doña Julia, su señora, colaboraron en la construcción de material de la boletería de la estación, que antes era de madera.
Primero un baño tipo escusado y cerca una bomba que la manija la guardaba Don Ángel. La gente venía de medio del barro a tomar el tren, dejaba las botas detrás de la boletería y nadie tocaba nada.
A partir del año 1965 el tren paraba si había pasajeros. Las maestras que venían de Villa Rosa, Del Viso, para bajar saltaban y para subir le ayudaban alguno de los pasajeros ya que el estribo era muy alto y, a mí me recibían la bicicleta ya que subía en M. Alberti e iba a Villa Rosa.
En el año 64, Los trenes eran cada una hora u hora y media, estos entraban a Boulogne y otros en Polvorines.
La estación quedó enclavada en una loma, en el centro de Manuel Alberti,  a 2km a Ruta 8, 2Km de Tortuguitas, 2Km de Panamericana, 2Km de Del Viso
Los barrios que ya se habían establecido eran Los Perales cerca de la sodería, Rocío detrás de lo que es hoy el McDonald, Carumbé, zona del jardín 905, Güemes zona de la EP Nº 33 y todo el centro era Dorignac(...)
Otros que recuerdo: José Marinelli quién vendía forraje, suegro del dueño de la sodería.
Don Montero, tucumano que tenía un bar, que trabajaba en obras sanitarias. La Madre de José Vicino, la Madre del “Chueco y Nico”, Don Piccini, Don Mario, Benino Veliz.
Recuerdo, La Panadería de Aldo quién vive en Grand Bourg. Toda la ceniza que tiraban, la carretillaban para armar el andén para la estación.
Los sábados íbamos al cine de Del Viso;diez, doce amigos, entre ellos la hija de Crespo, la hija de Miguel Veliz. A la salida del cine nos íbamos a comer pizza y luego, de la mano, por la vía regresaban. A lo lejos veíamos un trencito iluminado con lámpara a kerosene cargado con resaca de carbón de piedra que traían de Boulogne , cuando llegaban junto a él, los muchachos nos poníamos a ayudar, al terminar nos daban una copita de café al coñac. Así se fue rellenando la futura plataforma, de día con el padre de Miguel Veliz cargábamos las cenizas y desechos y llevábamos para seguir dando forma al proyecto. Tortuguitas tenía cambio de enlace (cuando una vía cambia a otra) que permitía la carga y descarga de material evitando cualquier incidente.
Los primeros Poceros fueron Don Patricio Díaz, Tanquia y Guido Pereyra todo con  bomba y con manija.
También estaba el Sr Acevedo que  tenía un carro grande en el que traía barras de hielo de Tortuguitas ya que no había luz, era campo, campo. La conservadora que tenían era de madera por fuera, cinc por adentro y un pequeño desagote, le colocábamos viruta en el fondo y se envolvía con arpillera las bebidas y otros. La gaseosa del momento era Cruch.
Las primeras casa eran prefabricadas y con baño letrina.
En aquel tiempo todos éramos una familia, había respeto por la personas mayores y nos divertíamos mucho.
 El tren ya empieza a parar, sin resistencia, por la cantidad de pasajeros. Pasaban los días, y  había que ponerle nombre a la estación. Los nombres que se barajaron fueron Jorge Newbery y Manuel Alberti.
(...)La votación para la elección del nombre estaba a cargo de los guardas del tren, uno de ellos yo, “Picarito”, y la realizábamos con los pasajeros diarios hasta el día destinado en que se hace el recuento de votos, quedando seleccionado el de Manuel Alberti.
Se debía juntar mucho dinero para que nuestra estación se convierta en lo que hoy es. Las mujeres trabajaban más que los hombres cocinando y vendiendo para tal fin.
Los primeros boleteros titulares fueron “el negro Contreras” y Espernansoni. que estuvieron desde 1967.
Antes se familiarizaba mucho con el pasajero y se sacaba el abono que comenzaba a regir el día 5 de cada mes hasta el otro mes.
Cuando era apeadero el guarda tenía el deber de hacer el boleto manuscrito.
Cuando para el primer tren, ya autorizado, el día que vino el gobernador, todos estaban muy bien vestidos;de sombrero, corbata, traje, sobretodo.  Ese fue un día nublado.
Vuelve a recordar – En la manzana 34 vivían  José Ibáñez y Martin González y un poco más allá el Sr. Descalzo que era un militar retirado, donde esta la casa de fotos, había un horno de ladrillos.
 Poco a poco fue cambiando y la persona que venía a radicarse, alambraba su terreno, porque como era campo, se encontraban los animales sueltos (vacas, ovejas, caballos)
Doña Julia tenía una  forrajería y era la única con heladera Siam de lujo.
Cuando los vecinos arreglan con Segba (así llamada la Empresa de Energía Eléctrica) ésta le daba las palmeras y cada Sociedad de Fomento debía comprar la cruceta y carreteles (año 1968/ 69). Es a partir de allí que Manuel Alberti empezó a repuntar. Cada Sociedad de Fomento se comprometía con el objetivo o propósito que nos proponíamos.
La Maroma al otro lado de la vía y la Morenita era el lugar donde se preparaban los caballos de polo y  donde hoy está la escuela Nº 46 había “carreras cuadreras” hasta que en una oportunidad mataron de una puñalada un hombre y se terminó con el entretenimiento. En ese tiempo venía al lugar un colectivero con su hijo en un furgón a vender bebidas, sandwiches y yo vendía empanadas.
En Los Perales no solo se jugaba fútbol sino también se hacían bailes, se vendía y hacían sorteos. Los hombres pintaban las bolsas de arpillera de color blanco para que no se vea hacia adentro. Aparecía la murga. Se armaba la orquesta, un bandoneón y dos guitarras, ya que luz no había.
Vuelve un recuerdo a aflorar: -“en una oportunidad en que estaba la murga organizada por el padre de “Ruli” Rodríguez, se dejan olvidado una pandereta y me invitan a acompañar la orquesta de músicos y, mi alegría fue tal que, los ojos se me llenaron de lágrimas.
Otra anécdota nos cuenta:
-“Tres veces fui partero, el primero ya tiene 41 años. Salí de Villa Rosa y la pareja sube en Manuel Alberti, en Monte se acerca un muchacho diciendo que en el vagón hay una señora que está enferma, a lo que respondí: 
- Ah ya va a sanar.
-No, dice el muchacho, va a tener un nenito.
Ya me empezaron a temblar las piernas y, despacito me voy acercando. La mujer ya había roto bolsa.
Primero pido a la gente que salga del vagón.
Luego pido ayuda en Boulogne pero ya habían cancelado los trenes y me dicen "-mira Díaz, seguí hasta Villa Adelina que ahí te esperan. Cuando llego allá nadie esperaba.
- Siga  a  Carapachay. Allí me dicen seguí hasta la Maternidad de Santa Rosa  que los esperan. Pero, el bebe no podía esperar, me arremangue y decí que tenía una cortapluma. Todo resulto de maravilla.
Otra oportunidad fue en Grand Bourg que venía la madre de Polvorines  y  una tercera vez en Boulogne, en la sala de espera.
Nos cuenta que conserva ropa del ferrocarril que en ese momento era de color gris y nos dice:
-Nos daban premio por la ética personal. La camisa almidonada, el pantalón y saco bien planchados y corbata."



Entrevista Realizada por: Vanina Gramajo y Claudia Córdoba